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Hijos educados en familias monoparentales : un desafìo educativo para la escuela.
Lucía Santelices Cuevas1
El aumento progresivo de las familias monoparentales está generando en las escuelas un
importante aumento de alumnos con esta realidad familiar. Junto a lo anterior se describe a
través de los medios masivos de comunicación un aumento de conflictos que se están
viviendo en diferentes ámbitos sociales -delincuencia juvenil,drogadicción y embarazo
adolescente entre otros-que hoy están irrumpiendo incluso en las relaciones al interior de los
centros escolares.Por otra parte los educadores son llamados a proponer soluciones a estas
dificultades no obstante el estudio de sus curricula de formación profesional no integran el
estudio de la familia como parte de los saberes y saber hacer que les compete y ellos, se
encuentran con escazas posibilidades de intervenir frente a los requerimientos sociales que el
medio solicita a la educación.
Lo anterior exige estudiar soluciones y parece más relevante aún si se considera que desde
diferentes vertientes del conocimiento se está entregando antecedentes que señalan el
insustituible papel de la familia como entidad en cuyo contexto se educan valores que
regulan la vida personal y social de los pueblos, y se están juntando evidencias que permiten
relacionar los vinculos entre esposos y con los hijos asociados a problemas que viven los
niños,adolescentes y jovenes cuando sus padres están ausentes por separación,abandono,o
por ser afectivamente distantes.
Una revisión de estudios realizados en Chile entre los años 1980 a la fecha permite constatar
entre otros que la separación conyugal y la mala convivencia con los padres son factores de
riesgo para los niños.También revelan que los adolescentes hijos de padres
separados,presentan con mayor frecuencia conductas de riesgo que los de parejas que
permanecen unidas:problemas de rendimiento escolar, inestabilidad emocional y baja
autoestima son algunos de los factores mencionados.(Reyes,C y
Muñóz,M.1999)(Florenzano,R.1995).
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Por otra parte estudios internacionales recientes señalan que frente al desamparo familiar en
el que hoy viven muchos niños,adolescentes y jóvenes ,la escuela es un factor protector
porque
se ha demostrado la importancia, para mejorar la resiliencia, del hecho que en la vida de los
niños y adolescentes estos cuenten con una figura significativa de autoridad como es el
profesor o un guia espiritual.(Hausser,C.2000).A la luz de los antecedentes presentados
parecio necesario trabajar en una línea de estudios que se propusieron los siguientes
objetivos
Objetivos:
1. Describir áreas de problemas que desde la evidencia empírica se asocian en la escuela
con los hijos de familias monoparentales y explicar en qué medida estos antecedentes se
están asociando desde la literatura especializada con problemas juveniles frecuentes en
nuestros dias.
2. Analizar cómo perciben los educadores la realidad de los alumnos provenientes de
familias monoparentales y
3. Proponer líneas de acción que requieren ser abordadas desde la investigación para
implementar políticas educativas de carácter preventivo.
Metodologia
El desarrollo de la línea de estudios comprendió tres aspectos, un estudio del estado del
arte respecto de los efectos de las familias monoparentales en los alumnos que
1 Profesora Titular Facultad de Educación.P.Universidad Católica de Chile.Coordinadora línea de estudios
en Familia y Educación.Ponencia Financiada con fondos Proyecto Interno Fac.Educ.Puc.99-2000.
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provienen de esta realidad,un estudio exploratorio para reconocer la percepción de los
educadores respecto de los alumnos que provienen de familias cuyos padres están
separados y la selección de algunas ideas que aportan estudios especializados - que
podrían ser consideradas como recursos por los profesores - para apoyar desde las
escuelas a las familias en esta situación.
Para el estudio del estado del arte en relaciòn con el efecto de familias monoparentales sobre
niños y jovenes se seleccionaron estudios realizados por equipos de investigadores
extranjeros y nacionales cuyos estudios han sido publicados por documentos validados por
pares:revistas con comité editor de circulación internacional e informes de investigaciones
terminadas.Se seleccionaron los estudios publicados en las dos últimas décadas.Los
resultados se categorizaron en torno a cuatro criterios:aportes vinculados con el rendimiento
académico;aportes relativos al ámbito social o afectivo y estudios cuyos resultados podían
ser
un aporte para entregar algunas soluciones de aplicación posible e inmediata por la escuela
para paliar los problemas detectados en los alumnos con familias monoparentales.
Para el estudio, de carácter exploratorio, se seleccionó como universo colegios
católicos de estrato socio- cultural medio (criterio de Barilary Oxley), y se definió como
ciclo
escolar específico para el estudio los cursos de 3º y 4º Básico, porque los efectos negativos
mayores de algunos tipos de familias monoparentales se describen impactando con más
fuerza en niños de 8 a 12 años. Dado que el tipo de familias monoparentales que se
encuentra con mayor frecuencia en este ciclo escolar tiene como origen la separación de los
padres se circunscribió este estudio a esta realidad familiar.
La muestra intencionada, quedó constituida por un total de cinco colegios y catorce
profesores jefes de cursos que se distribuyen de la siguiente forma: siete 3º Básicos y siete 4º
Básicos. El total de alumnos atendidos por esos profesores fue de 461 niños, de los cuales
55 tienen padres separados, cifra que corresponde a un 11, 93% de los niños atendidos por
los profesores de la muestra.
Con el propósito de recoger la información referida a la percepción y las
observaciones de los profesores respecto del efecto que produce la separación de los padres
en el desempeño académico y comportamiento afectivo de los alumnos de 3º y 4º Básicos, y
acerca de los medios con que cuentan para apoyar a los niños en esta situación -tanto de
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parte de la institución como de los padres de familia-, se elaboró una entrevista y una pauta
de observación, cuyo objetivo fue comprobar en terreno la realidad comunicada por los
profesores en las entrevistas realizadas.
La entrevista destinada a los profesores, se validó por criterio de jueces, expertos
en familia y en evaluación , quienes recibieron un documento con los objetivos de la
entrevista y un conjunto de posibles preguntas diseñadas en función de los objetivos del
estudio. Los expertos parearon las preguntas con los objetivos que les parecieron
correspondientes. Se seleccionaron posteriormente las preguntas que lograron acuerdo total
por parte de los jueces y se consideraron sus sugerencias respecto al planteamiento de las
preguntas y su distribución espacio- temporal. La entrevista semi estructurada optimizada,
se aplicó en pequeña escala a una muestra de profesores de escuelas básicas para ajustar el
lenguaje utilizado en las preguntas, reconocer el tiempo necesario para su aplicación y
definir los códigos para registrar la información aportada por cada profesor entrevistado.
La entrevista consignó los siguientes tópicos: identificación personal del
entrevistado; observaciones acerca de características que han visto manifestarse en sus
alumnos cuyos padres se han separado; percepciones acerca de cómo ellos vivencian su
relación con estos alumnos; qué apoyos reciben de la escuela para trabajar con estos niños y
sus familias, qué posibles limitaciones perciben para apoyar a estas familias; qué faceta del
comportamiento de sus alumnos con padres separados que ellos quisieran destacar.
Posteriormente, la entrevista se aplicó a los 14 profesores jefes correspondientes a los cursos
seleccionados para el estudio.
Como una forma de validar los antecedentes mencionados con mayor frecuencia
por los profesores entrevistados, respecto al comportamiento de sus alumnos con padres
separados, y para comprobar la información aportada, se realizó un proceso de observación
en terreno. Para esto, se utilizó una pauta de observación, cuyos indicadores fueron
extraídos a partir del análisis preliminar de las entrevistas realizadas. Los indicadores
seleccionados para diseñar el instrumento destinado a corroborar la información entregada
por los profesores se agruparon en dos categorías, una referida a la labor del profesor como
facilitador del aprendizaje, y otra relacionada con indicadores mencionados respecto del
desarrollo emocional y académico de los alumnos con padres separados.
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Operacionalmente, se definió como “facilitador” al profesor que manifestaba
conductas de acogida frente a sus alumnos en general: daba posibilidades de equivocarse sin
sancionar, corregía si era necesario pero sin atentar contra el yo, explicaba con amabilidad
cuando era requerido. Del mismo modo, se definió como “desarrollo emocional” las
conductas del alumno en sus relaciones con los pares, con los profesores y autoridades del
colegio y con extraños, en este caso el investigador. Se operacionalizó esta categoría en las
siguientes dimensiones: sumiso, rebelde o indiferente y distante. También se consignó, como
otro rasgo observado en los alumnos dependientes de los profesores consignados en el
estudio, su participación, y ésta se dividió en tres sub-categorías: distraído, atento y/o
colaborador. Asimismo, el “desarrollo académico” se operacionalizó mediante el estudio
de los promedios de notas en las disciplinas instrumentales, lenguaje, matemáticas y
promedio global
También se corroboró en las visitas a los centros escolares, mediante reuniones con
orientadores u otros directivos, la validez de la percepción declarada por los profesores
acerca
de las limitaciones que enfrentan respecto a la institución, tales como: la falta de
personal especializado, la poca acogida a padres separados y la ausencia de medios para
realizar iniciativas a favor de las familias con dificultades de separación.
Otras variables observadas fueron el número de alumnos por sala de clases y,
cuando fue posible establecer una relación de comunicación con los alumnos de los
profesores contemplados en el estudio, se conversó sobre sus intereses. La intención fue
registrar el máximo de información para interpretar lo mejor posible los resultados del
estudio y proponer algunas ideas para tratar de apoyar desde la escuela este proceso de
ajuste que viven algunos alumnos de las escuelas básicas.
Cada profesor y sus alumnos fueron observados en tres oportunidades durante la
conducción del proceso educativo en el aula.
El registro del proceso de observación de los alumnos se realizó durante las clases
con el profesor entrevistado y durante actividades libres, como recreos y períodos
interclases.
Para el estudio del arte en la materia se realizó un estudio bibliográfico de
investigaciones publicadas en los últimos quince años y para entregar ideas y con el fin de
dar un aporte a los profesores interesados en el problema, se procedió a realizar otro estudio
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bibliográfico que se circunscribió a autores cuyos aportes presentan acciones para disminuir
las dificultades que experimentan padres e hijos como consecuencia de la separación .
RESULTADOS
Estado del arte:
El trabajo realizado permite señalar que aún existen pocos estudios relacionados con las
familias monoparentales y al parecer esta realidad comienza a tener mayor impacto social en
la década del noventa.
.Anteriormente se afirmaba en algunos estudios que, la educación de los niños en familias
monoparentales constituyen un factor de riesgo para el desarrollo armónico del niño(Bloom
y col,1978; Block,y col.1988 y Dickson y col.1999)
No obstante lo anterior sólo se está corroborando empíricamente esta información en
estudios recientes que entre otros señalan que las variables de clima familiar y psicosociales
que más diferencian entre familias monoparentales e intactas muestran que el retraso escolar
es superior en familias monoparentales al igual que lo son las alteraciones psicopatológicas
que aumentan su frecuencia (Jiménez,Tallón M.A.1999).
Respecto de los efectos de la separación de los padres,si existen numerosos estudios y la
información existente permite señalar con buen respaldo empírico que, los niños que viven la
separación de sus padres presentan más dificultades que los hijos educados en el contexto de
una familia cuyas figuras parentales están presentes y tienen vinculos afectivos positivos.
Con el fin de realizar una síntesis ordenada los resultados del estudio bibliográfico,que se
centró en los efectos de las familias monoparentales cuyo origen se encuentra en el divorcio
o separación de los padres se presenta organizado en torno a tres aspectos:efectos sobre el
rendimiento académico,sobre el desarrollo emocional y sobre el desempeño social.
· Efectos de familias monoparentales por separación o divorcio sobre el rendimiento
académico de los hijos:
El divorcio aparece como la principal causa de familias monoparentales en todos los países
en los cuales existe ley de divorcio vincular.La familia amenudo está a cargo de las
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madres,se gesta un empobrecimiento y los hijos no alcanzan el nivel educacional potencial al
que habrían podido acceder sin esta situación. (Reyes,C Y Col.1999)(Nisivoccia,J.1997)
Los hijos alcanzan por lo general menores logros académicos (Keith,Vy col. 1988) que se
atribuyen a mayor ausencia,expulsiones escolares y conflictos de relación con sus
pares.(Suet-ling Pong 1996)
También se señala que las desventajas que en este sentido tienen los hijos de familias
monoparentales dirigidas por la madre estan determinadas por el medio sociocultural,que
puede mitigar o estimular los efectos negativos sobre el exito académico.La situación
económica y el nivel educacional de la madre influye en el rendimiento de los hijos que viven
esta situación familiar. Resulta interesante señalar que el menor rendimiento escolar no se
observa relacionado con hijos de madres viudas, lo que lleva a plantearse que éste tendría
que vincularse más con aspectos afectivos tales como el estréss que provoca la ruptura
conyugal o la ausencia afectiva del padre y que habría que profundizar en este aspecto dado
que no todas las familias monoparentales tendrían el mismo efecto sobre el rendimiento
académico de los hijos. (Suet-ling Pong 1996).
Se plantea también que la ausencia del padre genera tensiones familiares que provocan
problemas motivacionales y disciplinarios en los hijos y se postula que ellos serían variables
que explicarían la disminución del rendimiento académico.(Zoller,M1996).
Los estudios revisados permiten destacar algunos aspectos que aparecen consistentemente
como resultados de los estudios acerca de este tema.
Los hijos de familias monoparentales están aumentando y la causa más frecuente de
monoparentalidad estaría dada por la separación o divorcio.(Thevenot,A 1995).
Las desventajas académicas que presentan los hijos de familias monoparentales dirigidas por
la madre, estan determinadas por el medio sociocultural,que puede mitigar o estimular los
efectos negativos sobre el exito académico; otra variable importante es la situación
económica y el nivel educacional de la madre porque influye en el rendimiento académico
de los hijos.
La ausencia del padre es otro factor concluyente frente al rendimiento académico más bajo.
Esto se explica porque genera tensiones familiares y porque se provocan en los hijos
problemas motivacionales y disciplinarios.
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No obstante lo anterior aparece la necesidad de estudiar cómo la variable edad de los hijos
se comporta frente al rendimiento académico en este contexto.Estudios preliminares al
respecto señalan que el rendimiento académico se perjudica con más fuerza en niños de
niveles menores de escolaridad y en algunas áreas del desempeño escolar.(Kinard E.y
col.1986).
· Efectos de familias monoparentales, por separación o divorcio, sobre el desarrollo
emocional y social de los hijos:
En primer término es posible señalar que los estudios realizados respecto de los efectos de
las familias monoparentales ,por separación o divorcio, han centrado su atención
preferentemente en niños pequeños.(Mac Curdy,S y col. 1996) no obstante existe consenso
respecto de algunos puntos.
Se plantea que los efectos de las dificultades familiares que se interponen en el
desarrollo del niño son de orden inconciente y se manifiestan a menudo a largo plazo. Para
entender el problema es importante reconocer que en el desarrollo existen tres continuidades
:
del cuerpo,afectiva y social y que las dificultades de las familias monoparentales,por
separación o divorcio, suelen introducir modificaciones en dos de ellas, la continuidad
afectiva y la continuidad social. Se señala que por lo general los niños no hablan acerca de
lo que está ocurriendo en su familia y esto no porque no posean palabras sino porque se
paraliza su lenguaje interior por un trastorno profundo de sus emociones. (Dolto,F 1989).
Al respecto, numerosas investigaciones que provienen de hace dos décadas, indican
que la separación de los padres genera consecuencias negativas en los hijos. Se ha
demostrado que la exposición prolongada al conflicto entre los padres durante la niñez
puede crear, posteriormente, una predisposición hacia las dificultades psicológicas y
matrimoniales (Amato, Paul R.; Spencer, Laura, y Booth, Alan; 1995). En efecto, al modelar
una agresión verbal o física, los padres enseñan indirectamente a sus hijos que los
desacuerdos y diferencias deben resolverse a través del conflicto en vez de optar por el
diálogo y la discusión. Estudios psiquiátricos antiguos ya mostraban que las dificultades
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experimentadas por las personas, que de niños han vivido en familias con conflictos
conyugales -hayan llegado o no a una separación-, han sido producto de un ambiente en el
que habitualmente los miembros del grupo familiar cumplían con sus deberes formales
mutuamente, pero no siempre daban comprensión, afecto o apoyo, y solían manifestar muy
poco interés en comunicarse unos con otros (Goode, 1966).
Además, se ha señalado que la violencia psicológica entre los padres se suele
asociar con problemas psicológicos y de comportamiento entre los niños, en parte porque
esta situación conyugal tensa aumenta el riesgo de violencia del padre hacia el hijo. Por lo
demás, los hijos suelen participar del conflicto entre los padres- deteriorando las relaciones
entre ellos, gestándose un clima de permanente conflicto, lo que está asociado a una
disminución a largo plazo del bienestar de los hijos (Amato, Paul R.; Spencer, Laura, y
Booth, Alan; 1995).
Asimismo, terapeutas familiares señalan que cuando, por ejemplo, los niños son
involucrados en las discusiones y conflictos conyugales, ya sea contándoles los padres sus
secretos o pidiéndoles consejos, se pone a los hijos al mismo nivel de los padres, dando
estos últimos una clara señal de que “no son capaces de proveer a sus hijos la orientación y
el soporte que ellos necesitan” (Jacobvitz y Bush, 1996). Por consiguiente, pueden surgir
problemas en los hijos por no delimitar correctamente la relación con los padres, ocurriendo
el fenómeno que se denomina “violación de los límites”.
De acuerdo a otras investigaciones realizadas, se ha constatado también que el
tiempo de la separación de los padres es importante en cuanto a la repercusión que tiene en
los niños. Al respecto, pareciera que los efectos negativos para los niños son más fuertes en
los años inmediatos al divorcio o separación. Debido al estrés ocasionado por el divorcio,
los padres que se han separado recientemente, suelen ser menos afectuosos, menos
comunicativos, más castigadores y más inconscientes en el uso de la disciplina (Amato, Paul;
Spencer, Laura; y Booth, Alan; 1995).
La edad de los niños se ha visto que tiene relación con los efectos de la separación de
sus padres(O.M.S.1986).Los niños menores de cinco años presentan frecuentemente
dificultades respecto de su identidad sexual , regresión, miedo y otros trastornos que alteran
su sueño y comportamiento nocturno. En los niños escolares se describen depresión,
sentimiento de pérdida y mucha pena. En los adolescentes se describe dolor y frecuentes
conductas de agresividad.(Reyes,C.y Muñóz, M.1999).
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Estos resultados hoy se pueden atribuir a la falta de información de los padres sobre
las consecuencias de la separación en los hijos, y a una carencia en su formación personal
para abordar educativamente con ellos esta situación.
Como lo demuestran estudios realizados por Shifflett, K., y Cummings E., M.
(1999), el conocimiento de los factores que se relacionan con el divorcio y el
comportamiento de los niños, permitirá a los padres disminuir los efectos negativos sobre
sus hijos, al adoptar una actitud más constructiva en su interacción cotidiana.
También la relación del padre con la madre del niño puede afectar positiva o negativamente
en el niño. Evidencias empíricas publicadas al respecto permiten sostener que, si se da una
relación de respeto mutuo entre ambos padres, los efectos del divorcio y de los problemas
conyugales pueden atenuarse (McCurdy, Susan J., y Scherman, Avraham, 1996). Una
relación cooperativa o no conflictiva entre los esposos está relacionada con resultados
positivos en los niños, y menos contactos o menos calidad de la relación entre ellos está
vinculada con un aumento de problemas de conducta (Bronstein, P.; Frankel Stoll, M.; y
otros, 1994).
Estudio exploratorio:
Percepciones de los profesores respecto de sus alumnos con padres separados:
Los profesores entrevistados perciben en los niños cuyos padres están separados
diferencias respecto de sus alumnos con situación familiar tradicional. Un 35,7% manifiesta
que sus alumnos se tornan introvertidos -ellos definen la introversión haciendo referencia a
un ensimismamiento y lejanía respecto del entorno y poco deseo de compartir sus
sentimientos y pensamientos con otros-; también consideran que presentan baja atención en
clases y un aumento en su agresividad e irritabilidad en las relaciones con otros.
Un 21,4% de los profesores de la muestra manifiestan, en segundo lugar, que ellos
observan las siguientes características: búsqueda de aprobación, cariño, y deseo de llamar la
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atención. Esta situación la atribuyen a falta de preocupación por parte de la familia,
indicando que esto se observa en la apariencia descuidada en algunos niños.
Por tratarse de un estudio exploratorio, se consignaron todos los términos utilizados por los
profesores para describir lo que para ellos ilustra el comportamiento de los niños que
consideran aproblemados por las dificultades de sus padres. Los resultados se presentan en
la
Tabla 1: Características señaladas por los profesores respecto del comportamiento
académico y afectivo en alumnos de 3º y 4º año de E.G.B. cuyos padres están separados.
Características que atribuyen a los alumnos con padres
separados
No. de
respuestas
%
Introversión: niños retraídos, poco abiertos. 5 35,70
Baja atención en clases 5 35,70
Agresividad 5 35,70
Inestabilidad emocional 4 28,54
Querer llamar la atención 3 21,40
Búsqueda de aprobación y cariño 3 21,40
Otros indicadores mencionados por dos profesores cada uno,
fueron: Inquietud manifiesta, irresponsabilidad, envidia, tristeza,
susceptibilidad, independencia.
2 14,20
Indicadores nombrados por un profesor cada uno:
Bajo rendimiento académico, baja autoestima, desgana y
desmotivación, desobediencia, inconformismo, sobreprotección,
descuido.
1 7,14
El 92,8% de los profesores entrevistados afirma que existen diferencias en el
comportamiento, que adjetivan como afectivo, entre los niños de padres separados y
aquellos que viven con sus dos padres. Sin embargo, respecto al rendimiento académico,
sólo un 7,14% de los profesores entrevistados indicó que la separación de los padres
repercute negativamente en el aspecto académico de los niños.
El 85,7% de los profesores afirmó, de acuerdo a lo percibido por ellos, que estas
diferencias son más fuertes en niños más grandes y en aquéllos que sufren la separación de
sus padres recientemente. Este mismo porcentaje indica también que los niños, cuando son
pequeños, asumen su realidad sin cuestionamiento.
El 7,14% percibe que las dificultades en los niños van aumentando con el tiempo,
especialmente si no hay preocupación por parte de los padres, y atribuyen lo anterior al
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hecho que al entrar al colegio comparan con otros niños su realidad familiar, comenzando a
cuestionarse la propia. Los resultados señalados se muestran en la Tabla No. 2.
Tabla 2: Percepción de los profesores acerca de diferencias en rendimiento académico entre
niños que viven con ambos padres y aquellos cuyos padres están separados desde antes de
entrar al colegio o en período reciente.
EXISTEN
DIFERENCIAS
IMPACTO OBSERVADO
SI NO Antes de entrar al
colegio
Recientemente
No se
pronuncia
No se observa Mayor
impacto
13 1 1 13 13
Total 93% 7% 7,14% 93% 93%
En cuanto a la percepción de los profesores sobre su relación o generación de
vínculos con sus alumnos de padres separados, el 100% se consideró facilitador del
aprendizaje y afectivos en el trato con sus alumnos en general. Sin embargo, en cuanto a la
forma de tratar a sus alumnos con padres separados, el 28,6% de los entrevistados afirmó no
hacer distinción alguna con estos niños, mientras que el 71, 4% de los profesores señaló la
necesidad de darles un trato especial, indicando la importancia de estar más atentos
a sus necesidades y requerimientos de afecto y protección en las dificultades.
Respecto a la percepción de los profesores acerca de los medios con que cuentan
desde el colegio para ayudar a las familias con dificultades, el 92,8% de los profesores
entrevistados percibe que recibe ayuda del colegio frente a la situación de los niños cuyos
padres están separados, y sólo el 7,14% no considera que el colegio preste una ayuda real
frente a esta situación. En este aspecto, los profesores perciben que el colegio les aporta, en
primer término, el sistema de entrevistas a los padres, ya sea en forma individual o como
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pareja, hecho mencionado por un 42,8% de los profesores entrevistados. En segundo
término, con un 35,7% de frecuencia, destacaron la labor del Departamento de orientación u
Orientadora del colegio; el apoyo de U.T.P., con un 28,5%, y la dirección del colegio, con
un 21,4%. La presencia de Escuela para Padres, de Psicopedagogos internos o externos y de
psicólogos externos obtuvieron una frecuencia similar de 21,4% cada opción; el acceso a
asesoría externa y reuniones de apoderados fueron señalados por el 14,2% de los profesores,
y por último, sólo un 7,14% nombró la asesoría interna a través de colegas y/o religiosos del
colegio o Departamento de Pastoral.
Respecto de los medios que la Escuela aporta para colaborar con estas familias, el
más utilizado por los profesores es la entrevista, con un 50%. Un porcentaje destacado
corresponde también al Departamento de Orientación (u Orientador) y a los Psicopedagogos
externos al colegio, con un 28,5% cada uno de ellos.
Respecto de los medios utilizados por los profesores, los más mencionados fueron
los aportes de entrevistas, psicopedagogos internos y externos, U.T.P., el Departamento de
Orientación y su propia experiencia. Un 21,4% asegura emplear la propia experiencia,
adquirida mediante los años de vida de trabajo y de contacto con los niños y sus
problemáticas personales para apoyar a loas familias con padres separados. El
Departamento de Pastoral y la asesoría externa obtuvieron un 7,14% de frecuencia, y un
7,14% utiliza instrumentos creados por ellos mismos. Los resultados se resumen en la Tabla
No. 3.
Tabla 3: Medios que los profesores han utilizado y utilizan para enfrentar la problemática
de los niños cuyos padres están separados.
MEDIOS UTILIZADOS POR LOS PROFESORES
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E.
P.
D. O. Fichas de
trabajo
Psicop. Psicólog
os
Asesoría R. de
A.
Apoy
o
U.T.
P
P.
E.
P.
I.
Past. E
Para
padr
es
Para
alumn
os
Int. Ext In
t.
Ex
t
Int. Ext
1 3 2 2 3 4 1 2 2 2 2 3 3 1 1 9
% 7,1 21,4 14,3 14,3 21,4 28,6 7,
1
7,
1
14,3 14,3 14,3 21,4 21,4 7,
1
7,1 64,3
E.P.= Escuela para padres D. O. = Departamento de orientación u Orientador P.E. =
Propia experiencia
P.I. = Propios Instrumentos Psicop. = Psicopedagoga R. de A. = reunión de Apoderados E
=Entrevistas Past. = Pastoral
Los medios mencionados son aplicados de manera diferente por cada profesor.
Efectivamente,, un 35,7% expresa una forma más bien intuitiva para tratar la situación de los
niños cuyos padres están separados, y un 35,7% explicita una forma más sistemática para
trabajar el problema. Sólo el 7,14% afirma no hacer nada al respecto. De esta forma, el
57,1% de los profesores entrevistados deriva a los niños que presentan alguna problemática
por la separación de sus padres, principalmente a orientadores y/o psicólogos. El 42,8%
realiza entrevistas, ya sea a los padres por separado, a los padres juntos, a éstos junto al hijo
y/o al hijo solo.
En cuanto a las limitaciones con las que se enfrentan los profesores ante la situación
de los niños cuyos padres están separados, un 64,3% percibe estas limitaciones; un 28,5%
no las percibe y un 7,14 no responde.
De cara a los apoderados, el 78,5% de los pofesores percibe en ellos limitaciones,
un 14,3% no consideran limitaciones en ellos y un 7,14% no responde. Respecto a
los niños, un 64,3% sí ve en ellos limitaciones, un 21,4% no las percibe y un 7, 14 no
responde. Frente a las limitaciones personales para apoyar a los alumnos con estas
dificultades, el 64,3% aceptó tenerlas, un 14,3% no cree tener ninguna en especial, y un
21,4% no responde. Los resultados se presentan en la Tabla No. 4.
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Tabla 4: Reconocimiento, por parte del profesor, de las limitaciones personales y aquellas
que percibe por parte de la Escuela, los mismos padres separados y los niños, para hacer
frente, de manera óptima, las dificultades afectivas y de orden académico que surgen en los
niños cuyos padres están separados
LIMITACIONES EN
Institución Apoderados Niños Personales
Sí No Sí No Sí No Sí No
9 4 10 3 9 3 9 2
N.R. 1 1 2 3
TOTAL 64,3% 28,6% 71,43
%
21,42
%
64,3% 21,42
%
64,3% 14,3%
NR = No responde
El porcentaje más alto de limitaciones que, según la percepción de los profesores de
la muestra, presenta la institución ante la situación de niños con padres separados, es la falta
de personal preparado en el tema, con un 28,6%. Otra de las limitaciones señaladas por un
14,28%, fue la falta de documentación y de herramientas para ayudar a las familias.
Respecto de la falta de apoyo de los padres percibida por los profesores es relevante. El
21,4% de los ellos reconoce limitaciones de los padres en cuanto a su colaboración con la
escuela- poca asistencia a entrevistas, reuniones de apoderados y actividades organizadas
para ellos-; sin embargo, un 64,3% cree que las limitaciones se pueden atribuir a aspectos
que denominan como personales, principalmente señalan la falta de tiempo, con un 28,6% de
frecuencia, y al hecho de que no asumen su situación, con un 35,7% de frecuencia.
En cuanto a las limitaciones encontradas en los niños, la mencionada más
frecuentemente por los profesores, con un 28,6%, es la de no asumir su situación. Otro
21,4%, afirma que los niños no entienden la situación que viven, y esto es también una
limitante en el trabajo con ellos.
La mayoría de los profesores aceptó tener limitaciones, y la percibida como más
frecuente fue la falta de tiempo, con un 35,7%, porque el 28,7% trabaja en dos colegios. El
28,6% reconoce como limitante personal la falta de documentación. El 21,4% dice
16
enfrentarse a un número excesivo de niños en la sala, lo que les impide un trato más personal
hacia aquéllos que más lo necesiten. Los resultados se presentan en la Tabla No. 5, a y b.
Tabla 5a: Limitaciones que los profesores perciben para colaborar con alumnos de familias
monoparentales.
L I M I T A C I O N E S
I N S T I T U C IO N P A D R E S
Falta personal
especializado
Apoyo al colegio Personales
Psicop
.
Or. Psico
l
Asistencia Falta de
tiempo
Apertura No asumen su
realidad
Entrevistas R de A. Actividades
para ellos
Trabajo No cuentan o
sólo una parte
0 3 3 2 2 2 5 3 4
% 0 21,4 21,4 14,3 14,3 14,3 35,7 21,4 28,6
Otras limitaciones,
mencionadas por
un profesor cada
una, son:
Falta de
información y
poco respeto por
el propio estilo.
(7,14% cada una)
Otra
limitación del
tiempo,
mencionada
por un
profesor, sería
el afectivo,
por tener una
pareja.
(7,14% cada
una)
Como otra limitación personal,
nombrada por en profesor, se
encuentra la sobreprotección al
hijo.
(7,14% cada una)
Psicop.= Psicopedagogos Or.= Orientador Psicol.= Psicólogo R. de A.=
Reunión de apoderados.
17
Tabla 5b: Tipo de limitaciones que los profesores perciben respecto de sus alumnos y de sí
mismos como docentes para apoyar a los niñosde familias monoparentales
L I M I T A C I O N E S E N:
N I Ñ O S P E R S O N A L E S
Excesivo
número de
niños en la
clase
No
entienden
la
situación
No
asumen
su
situación
Falta
de
apertur
a
Falta de tiempo
por trabajar en
dos colegios
Falta de
documenta
ción
Sobreexigen
cia (querer
ser “mamá”)
3 3 4 2 3 4 2
% 21,4 21,4 28,6 14,3 21,4 28,6 14,3
Otra limitación, mencionada por un profesor,
es que no se dan el tiempo. (7,14%)
Observación en terreno:
Mediante la observación en terreno, se pudo constatar cierta correspondencia entre
los resultados obtenidos mediante las entrevistas realizadas a los profesores y los registros
de observación elaborados por los investigadores en los cursos de las escuelas consideradas
en la muestra.
En la observación se corroboró el rasgo de introversión -entendida como se definió
operacionalmente a partir de los antecedentes dados por los profesores- asociado a un 69%
de los alumnos hijos de padres separados observados en terreno,
El 64% de los profesores considerados en el estudio mencionan la introversión
como una característica en los niños con padres separados de su clase. No obstante, el
44,4% de los profesores que no la nombran también tienen en su sala niños de padres
separados en quienes es posible reconocer esa característica.
En cuanto a la baja atención en clases mencionada por los profesores, se observó
que un 31% de los niños presentaba esta característica, porcentaje mucho menor que el de la
introversión.
18
La observación en terreno permitió detectar también que ante tareas y actividades
que implican instancias socializadoras y permiten a los alumnos expresarse libremente, estos
niños manifiestan conductas agresivas con sus pares y, en ocasiones, disgregadoras. Se
advirtió, además, que frente al adulto algunos de estos alumnos presentan una actitud más
bien sumisa, pero ante sus compañeros buscan imponerse.
Los rasgos con que los profesores definieron la introversión, fueron particularmente
observados en los niños de los cursos de los profesores seleccionados en la muestra, y a
menudo se presentaron asociados a otros indicadores como: timidez, principalmente frente
a sus profesores y otros adultos; aislamiento y una actitud distante en la clase y ante los
adultos en general. En algunos casos se pudo observar tristeza y a veces episodios de llanto
sin causa aparente; silencio en la clase, trabajo realizado con concentración pero sin
compartir con otros. En el recreo se integran a un grupo, pero pasivamente, sin dar aportes.
A diferencia del alto porcentaje de niños introvertidos y poco comunicativos
señalado por los profesores, la observación directa mostró falta de coherencia entre lo
señalado y lo observado. Un 38,6% de los alumnos con introversión señalados por los
profesores manifiestan una actitud comunicativa frente a sus pares, expresada en conductas
como participación activa en clases y apertura hacia los compañeros.
Se observó también que la capacidad de expresar afecto y/o la necesidad de
recibirlo, mencionada por algunos profesores como característica distintiva de los alumnos
con familias con una organizaciónno tradicional, se corrobora en la observación directa y se
traduce en una búsqueda de aprobación, en una cercanía física y trato amable y/o
colaborador. Respecto a esta necesidad de afecto también se corrobora que un 26,9% de
los niños busca llamar la atención del educador; un 25% presenta un trato respetuoso frente
a los profesores, y un 36,5% demuestra una afectuosidad explícita que se distingue de las
manifestaciones de este orden que presentan sus compañeros de curso. Es importante
destacar que la afectuosidad se ve expresada en una forma más intensa ante los adultos que
frente a los mismos compañeros. Sin embargo, se constató que el 19,2% de los niños
observados, especialmente frente a actividades que involucran trabajos relacionados con
temas alusivos a la realidad familiar, tienden a separarse de sus compañeros con familia cuya
organización es tradicional y generan grupos cerrados entre ellos. Otro tanto ocurre en las
actividades de recreación y de descanso, en las cuales tienden a generar grupos entre ellos.
19
En cuanto a otras manifestaciones de su afectividad, fue posible corroborar también
lo señalado por sus profesores. Algunos niños traducen su posible carencia afectiva en
conductas que son claramente negativas, como agresividad e irritabilidad, conductas
agresivas e intolerancia, que los llega a convertir en el “niño problema” de su curso. De este
modo, ellos consiguen captar la atención de los profesores.
Al intentar comparar las percepciones de los profesores acerca de su labor en el
aula, con los alumnos de familias monoparentales,por separación de sus padres, y de
acuerdo con las observaciones realizadas, se pudo constatar que no todos los profesores
eran realmente facilitadores y afectivos como ellos se percibían. Un 64,3% presenta
conductas correspondientes a lo que ellos describieron como facilitador y afectivo, el 21,4%
del total de profesores no fue observado en su relación directa con los alumnos y el 20%
restante se puede dividir de la siguiente manera: 7,14% es afectivo y facilitador con algunos
niños con padres separados y con otros no, y el 7,14% no es afectivo con los alumnos en
general, presentando una conducta parca y distante, pero facilitadora del aprendizaje con
todos.
Respecto al rendimiento académico, que se infiere a partir del análisis de las
calificaciones de los alumnos, el que se complementa con observaciones de su participación
e intervenciones en clases, se pudo constatar que existe correspondencia entre lo aportado
por los entrevistados y lo que es posible corroborar en terreno.
La mayoría de los niños observados, cuyos padres están separados, están en el
rango de calificaciones que se puede catalogar como rendimiento normal, incluso el 13,2%
del total de ellos tuvo rendimiento sobresaliente. El 57,14% reciben apoyo explícito de
ambos padres, información complementaria recogida en conversación sostenida con los
profesores.
Sólo el 7,7% obtuvo rendimiento deficiente a la fecha del estudio, entendiéndose
por éste un promedio 4.0 e inferior al mismo.
El 78,8% de los niños con familias monoparentales considerados en este estudio,
presenta un rendimiento mediano, lo que significa un promedio de calificaciones de 5,0.
El 36,5% presenta baja atención y el 51,9% de los niños observados presta atención
en clases. Sólo el 5,8% es colaborador en la clase por iniciativa personal, y un 2% quisiera
colaborar, pero no le es permitido por el profesor, porcentaje que coincide con el
determinado
20
por el registro de observación correspondiente a los profesores que son
facilitadores y afectivos sólo con algunos alumnos. Los resultados se presentan en la Tabla
No. 6.
Tabla 6: Observación del comportamiento del profesor respecto de su labor como
facilitador del aprendizaje y respuesta afectiva, rendimiento y participación de sus alumnos
con familias monoparentales por separación de sus padres.
P R O F E S O R A L U M N O S
Respecto a su labor con los
alumnos
Según
Sexo
Respuesta afectiva Rendimient
o
Participación
Afecti
vo
Facilita
dor
Sumi
so
Rebe
lde
Afe
ctu
oso
Indi
f
S M D Dist
r
Aten
to
Col
ab
Con
todos
9 10 Niños 10 5 6 6 6 9 3 14 12 3
% de los
observa
dos
81,8 90,9
% del
total de
niños
observa
dos
35,7 17,9 21,4 21,4 21
,4
32,1 10
,7
50 42,9 10,7
Con
algunos
1 1 Niñas 4 0 17 0 1 11 1 5 15 1
% de los
observa
dos
9,1 9,1
% del
total de
niñas
observa
das
20 0 85 0 5 55 5 25 75 5
No lo es 1 0
% de los
observa
dos
9,1 ----
N.O. 3
% del
Total
21,4% % del
total
observa
do
29,2 10,4 47,9 12,5 14
,6
41,7 8,
33
39,6 56,25 8,33
21
N.O.= No observados S= Sobresaliente M= Mediano D= Deficiente
Distr.= Distraído Colab.= Colaborador
Los aportes que refiere la literatura especializada se pueden agrupar en torno a dos
aspectos. Unos se refieren a la relación del profesor con los alumnos que están manifestando
dificultades por su situación familiar mono parental y otros se refieren a la relación y apoyo
que eventualmente el profesor podría aportar a los padres en conflicto.
Respecto del primer punto, y dado que el profesor es una de las personas más
cercanas al niño y una de las que pasa más tiempo con él durante el día, las oportunidades de
conocerlo son muchas, por lo mismo, su observación acerca del estado de sus alumnos tiene
un lugar preponderante al momento de colaborar educativamente con aquellos que
pertenecen a familias monoparentales ya sea porque sus padres se encuentran separados o
son hijos de madres solas o sus padres están afectivamente ausentes por estar en vías de una
ruptura conyugal. Es importante que el educador esté muy atento a las expresiones externas
de cada alumno, puesto que pueden ser indicadores de que la crisis familiar lo está
afectando. Para esto, se postula que es necesario desarrollar la capacidad tanto de
observación como de escucha, y la habilidad de establecer relaciones entre las situaciones
que se observan.
Un niño habitualmente comunicativo que cambia su conducta y se cierra o
viceversa, podría ser ejemplo de lo que un educador podría captar sólo con estar alerta.
Tradicionalmente se plantea que es recomendable conocer la situación familiar de cada niño,
ya sea por entrevistas a los padres como a partir de conversaciones con los niños, para poder
comprender mejor sus conductas, esto si bien forma parte de las tareas rutinarias del
profesor resulta particularmente relevante frente a las familias con dificultades puesto que el
impacto del divorcio en la vida de los niños puede ser mejor entendido si se presta mayor
atención a lo que está ocurriendo en la familia antes del divorcio (Amato, Paul; Spencer,
Laura, y Booth, Alan; 1995).
El hecho de que los niños lleguen al colegio sin las tareas desde su casa puede ser
otro indicador de falta de apoyo por parte de la familia y de una dificultad dentro de ella. Un
medio para conocer a la familia y su situación podría ser, precisamente, enviar tareas que se
deban realizar con los padres.
Otro medio sugerido en la literatura se refiere a observar la relación del niño con
los aspectos religiososde la escuela. El alejamiento de la Iglesia, especialmente por parte de
22
los niños pequeños, también podría ser un indicador de una situación irregular dentro de la
familia.
En este caso, la escuela puede prestar una ayuda sustancial a través de las clases de
religión, de orientación espiritual y aprovechar la preparación para los Sacramentos,
trabajando, por ejemplo, el tema del perdón y la comprensión hacia las acciones y/o
equivocaciones de los demás y propias. Esto podría ayudar a evitar el sentimiento de culpa
que a menudo se gesta en los niños pequeños frente a los conflictos de los padres y les
podría facilitar el perdón por lo que involuntariamente le están haciendo sentir.
El trato de las personas que rodean al niño que enfrenta una situación de ausencia
de uno de sus padres, es particularmente relevante para que se sienta seguro y acogido. El
rechazo por parte de sus compañeros o de su profesor aumenta las dificultades emocionales
que su situación problemática podría provocarle. La acogida, cariño y comprensión, sin
dejar de lado la exigencia para sacar de él lo mejor, es parte de la tarea del educador. Es
necesario no discriminar a los niños ni a sus familias, y entender que esta situación exige
vivir la condición de educador -formador, capaz de acoger con respeto la diversidad familiar
y personal de los alumnos.
Buscar, por parte del profesor u otra persona del colegio, instancias de
comunicación que faciliten la apertura del niño, y dar un seguimiento cercano a sus
conductas afectivas y a su aprendizaje, procurando ser facilitadores de ambos aspectos es lo
esperado en estos casos. Es importante también hacerles ver que la separación no es culpa
suya, sino una decisión de la pareja, procurando que la imagen de los padres quede en un
buen pie frente al niño, y valorarles los momentos positivos de su vida pueden ser también
valiosos aportes del educador y una fuente para mejorar la resiliencia del niño (McCurdy,
Susan, y Scherman, Avraham; 1996).
Respecto del aporte del educador a las familias, se señala la importancia de
informar a los padres. Por otra parte, en el estudio realizado por Shifflett, K. y
colaboradores, cuyo objetivo fue evaluar un programa para educar a los padres respecto de
los efectos del divorcio y el conflicto en los niños, quedó en claro que a los padres les falta
información respecto a este tema, y que al conocerlo, disminuyen los comportamientos
destructivos que las situaciones conflictivas originan (Shifflett, K. y col., 1999). Por lo
anterior, es importante abordar estos temas en las Escuelas para Padres y en las reuniones
23
ordinarias que se planifican en las escuelas, destacando la importancia de la cercanía de los
padres en el proceso de maduración de los hijos.
Utilizar test de conocimiento del hijo, para que los padres reflexionen sobre el
grado de cercanía que tienen con él y el tiempo que le dedican es otra forma de ayudar a la
sensibilizaciòn de los padres respecto de las necesidades de sus hijos.
También se pueden preparar textos sencillos con información respecto al tema para
entregar a los padres que lo requieran.
Es importante comunicar también a los padres que los efectos negativos que el
divorcio origina en los niños pueden ser contrarrestados si éstos entablan una relación
positiva al menos con uno de los padres (McCurdy, S., y Scherman, A., 1996). Tanto la
cantidad como la calidad del contacto entre el niño y el padre que no tiene la custodia son
variables asociadas al bienestar que puede experimentarse en la etapa posterior al divorcio;
sin embargo, el mayor colaborador en este período de adaptación es el padre que tiene la
custodia (McCurdy, S., y Scherman, A., 1996, y Arditti, Joyce A., 1999). Por lo tanto, es
importante que el padre que tiene la custodia sepa y acepte esta realidad, para que pueda
asumirla con responsabilidad y comprensión, facilitando la comunicación, el apoyo, la
cercanía y la disponibilidad hacia el hijo. Este tipo de información podría proporcionarla el
profesor utilizando los mecanismos antes mencionados, y sería de gran ayuda para los
padres que están viviendo estas dificultades. Ellos, al igual que sus hijos, están
experimentando una dolorosa situación y el educador es una fuente de información y
orientación acerca de cómo ayudar al hijo.
Al respecto, otro antecedente que se podría aportar, se refiere a la importancia que
tiene para los niños las figuras parentales. Al respecto sólo a partir de 1980 han sido más
frecuentes los estudios cuyas conclusiones apuntan a este tema, y se reconoce que el padre
es muy significativo en el desarrollo de la personalidad del ser humano. El padre debe
mantenerse cercano al hijo para evitar, por una parte, que la percepción que éste pueda tener
de él se vea deteriorada, y por otra, para prevenir también estados depresivos al que pueden
llegar las niñas si notan inconsistencia en el cariño de su padre (McCurdy, Susan y
Scherman, Avraham, 1996). Por lo tanto, es necesario recuperar la figura paterna en la
familia, y en el caso de los padres separados, esta referencia puede ser muy útil, puesto que,
24
como se ha visto en los antecedentes de esta investigación, numerosos estudios han
detectado que la presencia del padre disminuye los efectos negativos de los hijos ante la
separación, al igual que la relación armónica que se mantenga entre ambos padres.
Estas informaciones especializadas, aportadas a los padres en esos momentos, son una
valiosa contribución, y pueden prevenir dificultades en los alumnos.
Dar a los niños un referente masculino es otra solución que algunos autores
proponen, y se señala la figura de un profesor varón, que podría establecer una relación más
estrecha con estos alumnos.(Santelices C.L 1998).
Del mismo modo, la relación madre- hijo se destaca como un aspecto importante de
tener en cuenta. En el artículo “Analizando las relaciones entre madres divorciadas y sus
hijos: Valorando las fortalezas de la familia” (Arditti, Joyce A; 1999), basado en un estudio
elaborado a través de entrevistas realizadas a 58 adultos jóvenes que han experimentado el
divorcio de sus padres, se constata la importancia de la relación que existe entre la madre y
el hijo, donde uno a otro se apoyan afectivamente y se escuchan. Por lo mismo, otra
solución que se puede proponer el profesor es, precisamente, motivar esa cercanía entre
ambos. Este logro puede tener importantes implicaciones para el desarrollo de la autonomía
y progreso de los hijos, lo que redunda en una mejoría en la calidad del proceso educativo
de estos alumnos.
Es necesario considerar también cómo influye en los niños la relación que
mantengan ambos padres después de la separación. Si la relación entre el padre y la madre es
armónica, los efectos del divorcio y de los problemas conyugales en el niño pueden
atenuarse (McCurdy, S., y Scherman, A., 1996; Bronstein, P. y col., 1994). Esta misma idea
queda corroborada en otro estudio que señala: La “prevención del conflicto parental y el
incentivar una buena comunicación en una relación de pareja, reduce potencialmente los
riesgos relacionados con el divorcio y las situaciones conflictivas” (Shifflett, K.y Cummings,
M., 1999).
El artículo “Elementary-School-Guidance-&-Counseling” (Parker- Radha, J.,
1994) propone, como una forma de prevención a los problemas que puedan surgir
colateralmente en los alumnos, que los padres con dificultades busquen ayuda especializada
para poder ser guiados en el proceso de adaptación frente a una separación o divorcio.
25
En relación a esta problemática, se estima que al profesor le correspondería aportar
estas ideas como una forma de ayudar a los padres en la búsqueda del bien para sus
hijos,esta ayuda es particularmente necesaria en sectores más deprivados social y
económicamente porque el profesor es una figura significativa de autoridad y es en muchos
casos el único soporte social. Al respecto, dentro de los resultados obtenidos en la muestra,
se determinó que las entrevistas son una instancia particularmente rica para entregar ideas en
esta línea.
Como ayuda, algunas instituciones emplean pequeños cuestionarios que permiten
abrir un espacio de reflexión y conversación con el profesor acerca de las inquietudes de los
padres y de los profesores respecto del desarrollo y evolución de los alumnos y al incluir
preguntas que apunten a detectar el interés de los padres por recibir apoyo en este punto –
cómo apoyar a sus hijos cuando se vive en familias monoparentales - podría ser otra
instancia que abre el diálogo y posibilita al educador la entrega de información relevante
para disminuir el daño que se podría gestar en los niños por esta organización familiar
distinta.
Respecto de los alumnos ,el principal aporte del profesor es abrir espacios de
conversación sobre el tema. La evidencia empírica recogida permite señalar que una de las
mayores dificultades que presentan los alumnos es que se sienten solos, confundidos y no
saben con quién conversar acerca de su dolor. Los adolescentes se sienten física y
psicológicamente abandonados.(Wallerstein, J y Kelly, J 1990).
DISCUSIÓN
El estudio permite señalar que hoy es necesario realizar investigaciones que
entreguen aportes para abordar còmo apoyar a las familias uniparentales y a sus hijos para
alcanzar una forma de mejorar los indices de calidad de educación y prevenir alteraciones
sociales que se asocian con dificultades del proceso de desarrollo socio-afectivo vinculado
con el núcleo familiar tales como el embarazo adolescente,la violencia y la drogadicción
(Florenzano,R 1998).
26
Estudios demográficos de los últimos diez años muestran que el porcentaje de
familias monoparentales está en aumento.En chile se señala que un 30% de las familias
responden a esa realidad y en ellas el 80% son lideradas por las madres.(Informe Comisión
Nacional de la Familia,Dic.1993,Chile).Estos antecedentes entre otros,permiten visualizar
que el número de alumnos que provienen de esta realidad está en aumento y con
ello la urgencia de diseñar desde la escuela acciones tendientes a paliar las resultantes que la
situación de los padres puede gestar no sólo en el rendimiento académico sino también en el
desempeño sico-social de los alumnos.
Esta realidad no está siendo abordada desde la educación y estudios que provienen
de otras vertientes del conocimiento señalan que si la familia tiene dificultad para cumplir
cabalmente su tarea educativa con la colaboración de la escuela los hijos pueden disminuir
los factores de riezgo.(Hauser,2000). Por su parte los profesores están concientes de su
importancia en este sentido no obstante los profesores entrevistados en este estudio perciben
que su papel frente a la situación de sus alumnos cuyos padres tienen dificultades presentan
algunas limitaciones con las que se encuentran en su ejercicio profesional cotidiano.
Respecto de los medios con que cuentan para apoyar a los alumnos con familias
monoparentales,por separación de los padres, no todos los profesores consultados conocen
los medios con que cuenta la escuela en la que trabajan. En una misma institución algunos
profesores afirmaron no percibir ayuda, mientras que otros no sólo la percibían, sino que
utilizaban esos medios. Un 14,3% percibe ayuda del colegio, pero no utiliza los medios que
éste aporta, otros utilizan sólo algunos, y un 7,14% de los profesores no considera necesario
recurrir a medios; quizás esto demuestre una falta de autoanálisis o una comprobación de
que los medios prestados por el colegio para facilitar esta tarea no son eficientes. En este
punto, parece necesario estimular a los agentes educativos formales respecto del papel social
que hoy les compete,porque los educadores unidos a los centros escolares en una tarea
conjunta podrían cooperar con las familias monoparentales supliendo carencias educativas
que provoca el padre o madre ausente.
Llama la atención que más de la mitad de los profesores entrevistados derivan a los
niños a especialistas como: psicopedagogos, orientadores, psicólogos y, en última instancia,
al jefe de U.T.P. o a la Dirección del colegio. De aquí surge la pregunta, ¿están preparados
27
los profesores para apoyar a los alumnos en esta materia o para derivarlos correctamente si
es necesario hacerlo?
Entre los medios reconocidos como instancias para facilitar la tarea de apoyar a las
familias en conflicto, obtuvo la mayor frecuencia el sistema de entrevistas. En
efecto, si bien la entrevista está contemplada dentro de las obligaciones del profesor jefe,
esta a veces excede su tiempo de trabajo,y los profesores no las direccionan como instancia
educativa para ayudar a los padres en situación familiar difícil. Este hecho es preocupante
porque es uno de los espacios que en la literatura especializada se postula como más
necesario para lograr un conocimiento más acabado de la familia y comprender mejor
algunas conductas del niño cuando vive en familias monoparentales y se refuerza su
importania cuando se trata de familias que están viviendo el proceso de separación de los
padres.
En general, la mayoría de los profesores confía en su propia experiencia y en su
intuición para tratar a niños con padres separados, un 62,5% de los entrevistados ha
realizado un trabajo sistemático para apoyar a sus alumnos que han experimentado
dificultades que atribuyen asu situación familiar. Sin embargo, cabe cuestionarse hasta qué
punto se debe ser intuitivo y hasta qué punto sistemático, puesto que se está trabajando con
personas, y cada una presenta una problemática y una necesidad concreta, distinta y propia.
Si bien es cierto que la intuición es necesaria, actuar con un sistema claro y definido de
apoyo a las necesidades que emergen de las familias monoparentales también es importante.
La falta de preparación de los educadores en estos temas podría ser un riesgo
porque podría a priori atribuir dificultades de los alumnos a su situación familiar y se podría
provocar una discriminación que perjudique aún más a estos alumnos.
En cuanto a las limitaciones que los profesores perciben en los padres de estos
niños hijos de familias monoparentales,por separación de los padres, un alto porcentaje
considera que existen barreras para trabajar en conjunto en bien de los alumnos, siendo la
principal la falta de tiempo, puesto que tanto el padre como la madre tienen que trabajar
para mantenerse, y no siempre saben dejarse el tiempo para estar con sus hijos y/o para
asistir a las actividades del colegio. Esto concuerda con la bibliografía, en la que se señala la
importancia que tiene para un buen desarrollo del niño la presencia de los padres y el
sentirse acompañado en su proceso de maduración. La falta de tiempo de los padres, y en
28
consecuencia la carencia de apoyo familiar, parece limitar la labor de los docentes a favor del
alumno.
Un alto porcentaje de los profesores entrevistados consideran que el excesivo
número de alumnos en la clase puede incapacitarlos para comprender la situación que viven
lo que se constituye en otra dificultad que se presenta para apoyar a los hijos de
familias monoparentales.
También los educadores señalan como obstáculo el comportamiento que
frecuentemente adoptan estos alumnos, se cierran y no parecen asumir su realidad. No
obstante lo anterior frente a esta limitación es importante que el profesor les brinde afecto
para que se sientan con la confianza necesaria para contarle sus sentimientos y experiencia, y
pueda acompañarlos en su maduración, junto con los padres o en reemplazo de ellos si estos
no pueden hacerlo.
El 64% de los profesores entrevistados aceptó tener limitaciones personales frente
al trabajo con familias uniparentales. Las mayores restricciones mencionadas son el tiempo,
puesto que no siempre cuentan con él para poder ayudar como quisieran a los niños que
presentan alguna dificultad, y la falta de documentación.
También se aprecia en la muestra de profesores del estudio exploratorio realizado,
una carencia de auto-análisis para detectar los fallos personales de una manera más
concreta. Muchos no toman conciencia acerca de la relación que establecen con los niños, su
falta de paciencia, su indiferencia ante la situación que viven sus alumnos, la comodidad, la
falta de aceptación hacia el niño emergen, al parecer, como consecuencia de no saber cómo
controlar la situación.
De acuerdo a los resultados obtenidos en la actividad de observación de los
alumnos en interacción con los profesores de la muestra, se detectó una correspondencia
entre las características de mayor frecuencia identificadas por los profesores y las observadas
por los investigadores en niños de familias monoparentales. Estas características son las
siguientes: introversión, nombrada por el 69,2% de los profesores, y baja atención en clases,
por el 64% de ellos. Se pudo constatar que el 42,9% de los profesores que no nombran la
introversión como característica de sus alumnos con padres separados, estos sí la
manifiestan como una de sus características al ser observados por los investigadores durante
su desempeño en la escuela. Por otro lado cabe destacar que de acuerdo a las entrevistas
29
realizadas, los profesores le otorgan la misma importancia a la introversión que a la baja
atención en clases.
Lo anterior parece necesario profundizarlo desde la investigación, porque las
observaciones realizadas permitirían estimar una relación entre estas dos características.
En efecto, la introversión y desconcentración permitirían inferir el estado del
mundo interior del niño, que se ve afectado por la separación de los padres, y externamente
se traduce en búsqueda de cariño y de aceptación que presentan algunos de estos niños
observados.
Respecto a la percepción de los profesores acerca de su rol dentro del proceso de
aprendizaje de sus alumnos con familias monoparentales por padres separados, ésta es
positiva y coincidente en un 100%, todos estiman que ellos son importantes para colaborar
con la familia y apoyar a sus alumnos. En este contexto , todos se consideran afectivos y
facilitadores; sin embargo, a partir de las observaciones y entrevistas, se observa un
conocimiento insuficiente de la situación que viven sus alumnos con una situación familiar
en crisis.
Por otro lado, de acuerdo a las observaciones complementarias realizadas en este
estudio exploratorio, se pudo constatar también que no todos los profesores eran realmente
facilitadores y afectivos. Un 64,3% es facilitador y afectivo, el 21,4% del total de profesores
no fue observado en su relación directa con los alumnos y los demás profesores
entrevistados se caracterizan como sigue, un7,14% son afectivos con algunos niños con
padres separados y el 7,14% no lo son con ningún alumno de su curso.
El rendimiento académico que presentan los alumnos de familias monoparentales
por padres separados de los cursos atendidos por los profesores del estudio, presenta nivel
medio, pero es importante destacar que los niños con promedio sobresaliente cuentan con el
apoyo de ambos padres. No obstante existe discrepancia entre los estudios publicados y lo
que se pudo observar acerca del rendimientoacadémico de los niños provenientes de familias
monoparentales.Entre ellos destacan algunos con rendimiento académico sobresaliente y
surge entonces una interrogante: ¿Cuál es la motivación del niño para obtener un buen
rendimiento en el colegio? Puesto que el deseo de llamar la atención fue una de las
características mencionadas por los profesores entrevistados respecto a estos niños, puede
ser que su estímulo sea hacer méritos para captar la atención de sus padres.
30
Se pudo observar también que el 85,7% de los niños con promedio sobresaliente
cuentan con un profesor afectivo y facilitador, pero como la mayoría de los niños es de
promedio de nivel medio, no se podría establecer una relación entre la conducta del profesor
y el impacto que ésta puede provocar en el niño proveniente de familia monoparental.
Por otro lado, se constató que todos los niños investigados manifiestan, de alguna
manera, carencia afectiva, por lo que, algunos de ellos, externalizan esta necesidad de cariño
incluso con adultos que han visto sólo una vez. Por otro lado, la situación familiar de estos
pequeños también favorece una tendencia hacia la susceptibilidad e introversión,
especialmente cuando se tratan temas familiares y en fiestas que involucran la unión familiar,
como es el caso de la Navidad. En este aspecto de la afectividad, pareciera que la actitud del
profesor sí influye en la conducta afectiva del niño. En efecto, ante profesores no afectuosos,
los niños pueden mostrarse más rebeldes (20% de los casos en que los niños presentan esta
actitud), indiferentes (33,3% de los casos) o sumisos (28,6% de los casos). Es importante
resaltar que ninguno de los niños que pertenecen a cursos con profesores no afectivos
presentan conductas cariñosas, sino sólo aquellos que cuentan con profesores afectivos y
facilitadores.
En general, de acuerdo a los resultados obtenidos en estos estudios , parece
corroborarse una vez más la relevante influencia de los padres en el desempeño académico y
en el desarrollo afectivo de los hijos, aunque pareciera que es mayor en este último caso que
en el primero, puesto que aquellos niños que cuentan con el apoyo de ambos padres, a pesar
de ser hijos formandose en familias monoparentales,por estar separados sus padres,
manifiestan conductas afectivas similares a aquéllos cuyos padres se mantienen unidos,
mientras que los niños que no reciben ese apoyo presentan características marcadas de
rebeldía, muchas veces con agresividad e intolerancia hacia los demás, o de timidez,
encerrándose en su propio mundo. Sin embargo, muchos niños cuyos padres están separados
y no cuentan con el apoyo de ambos padres, igualmente presentan un desempeño académico
normal e incluso, en algunos casos, sobre la media de sus cursos.
Al mismo tiempo, parece de especial importancia el trato del profesor hacia
aquellos niños que están sufriendo o han sufrido el proceso de separación de sus padres. En
algunos cursos se pudo observar que un trato displicente y agresivo hacia ellos puede
31
provocar mayor rebeldía y menos interés por atender en clases, y asimismo, despertar
envidias hacia otros compañeros que reciben un trato más cariñoso. Al ser “catalogados” de
determinada manera, y ser conocidos “como el niño que...”, se pueden sentir orgullosos de
ese título y no querer salir de él, ya sea hacia el lado negativo, como ser el más malo, o hacia
el positivo, como ser el más colaborador.
Los niños con profesor no afectivo y no facilitador manifiestan una conducta
rebelde.
Por otro lado, desde el punto de vista de los educandos, se pudo observar que las
niñas son más abiertas y afectuosas que los varones, mientras éstos tienden a la sumisión y a
la indiferencia en cuanto conducta afectiva, especialmente frente a los adultos.
Se puede concluir a modo preliminar que, a diferencia del aspecto académico que
no necesariamente se altera en los ahijos de familias monoparentales, la vivencia de los
alumnos en el núcleo de una familia monoparental,por separación de los padres, siempre
involucra negativamente la conducta afectiva de los niños, y la conducta del profesor puede
influir en esta potenciando esos efectos o disminuyéndolos.
Existen factores que pueden aumentar o disminuir en los niños con familias
monoparentales los factores adversos a su desarrollo armónico. La actitud de la madre y su
proximidad al hijo, ausencia o presencia del padre que no tiene la custodia del hijo, el tiempo
pasado desde la separación o divorcio, el sexo de los niños, el conocimiento de los padres
respecto a las consecuencias de la separación en los hijos, y la relación del padre con la
madre del niño.En razón de lo anterior sería importante la formación del profesorado en
estos aspectos porque sin recargar sus tareas y aprovechando las instancias rutinarias de
contacto podrían aportar a los padres y madres en esta situación antecedentes que les
permitan tomar precauciones para disminuir los efectos negativos de la monoparentalidad
familiar en los hijos.
Durante el período escolar, los profesores mantienen un contacto cercano con sus
alumnos, y pueden, de alguna manera, suplir carencias que presenten los niños por su
realidad familiar. Por esto, es importante conocer la información que manejan los profesores
sobre los efectos de la separación de los padres en los niños, y del impacto de su relación
afectiva y facilitadora del aprendizaje en ellos. Por otro lado, es importante conocer la
percepción que tienen respecto de los medios para enfrentar las dificultades que puedan
32
manifestar los niños cuando, como consecuencia de dificultades en su familia, sufren
cambios negativos de comportamiento.
A raíz de esta investigación, llama la atención que el 93% de los profesores
entrevistados afirme que existen diferencias entre los niños que viven con sus padres y
aquéllos cuyos padres están separados, ya sea en rendimiento académico y/o en su conducta
afectiva. Esto muestra que la separación de los padres no deja indiferente ni a los
alumnos ni a personas ajenas al ámbito familiar, como podrían ser los profesores.
También parece necesario destacar que los mayores conflictos que sufre el niño
ante la separación de sus padres son al inicio de este proceso, como lo afirmaron la mayoría
de los profesores entrevistados. Además, como se señala en la literatura y se pudo
corroborar a través de las observaciones realizadas en el estudio exploratorio, a mayor edad
de los alumnos es mayor este impacto, pues hay una conciencia del hecho y una
comparación con otros compañeros que tienen una familia tradicional. Luego se refiere una
etapa de estabilidad, la cual puede ser sólo aparente, puesto que generalmente reaparece la
inseguridad e inestabilidad ante la decisión de formar ellos su propia familia. Por otro lado,
es necesario tener en cuenta la necesidad de realizar estudios acerca de cómo prevenir
dificultades que ocasionen aumento de familias monoparentales porque al parecer los hijos
que no han recibido los patrones de unión familiar ni de amor para toda la vida, pueden
aprender una visión de normalidad ante estas realidades de organización familiar, sin analizar
las consecuencias nocivas que pueden ocasionar para los individuos y por ende, para la
sociedad entera .(Morandé,P1999).
Por lo que se ha podido analizar, los niños parecen ser víctimas de una situación
que está en poder de los adultos y de la que ellos no pueden salir sin un adulto significativo
que los levante. De aquí la importancia de una acción conjunta entre los padres de familia,
aunque estén separados , la escuela para facilitar los medios adecuados de ayuda a la familia,
y el profesor, para ser afectivo y facilitador del aprendizaje, permitiendo al niño expresarse
libremente y sentir el apoyo de quienes respeta en una situación que le gesta dolor.
Aunque las limitaciones de un estudio exploratorio son innegables lo observado
permite llegar a conclusiones respecto de los objetivos propuestos:
33
· Este estudio debe proyectarse en investigaciones de mayor envergadura debido a la
trascendencia del tema.
· Se requiere de un diseño metodológico más acabado para entregar un aporte,
desde el ámbito educativo formal., para enfrentar el problema educativo que se gesta en
familias monoparentales
· Se deben aplicar y evaluar las soluciones propuestas para ofrecer una colaboración
a los profesores con el fin de realizar una tarea preventiva en los niños y adolescentes que
podrían verse afectados con este tipo deorganización familiar cada vez más frecuente. Por
otra parte, el profesor podría ser vehículo que orientara las acciones de los padres para que,
mejorando su interacción con los hijos, pudiese generar vínculos protectores para su
armónico desarrollo integral.
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